Cara de malo y actitud inocente, cuerpo de hombre y mentalidad de niño.
Daniel es todo lo contrario a cualquier prototipo de adolescente del año 2015.
Su entorno lo ha llevado a aparentar ser peligroso, su grupo de amigos consiguieron que «el maravilloso mundo de la nicotina» se convirtiera en su día a día y aún no sabe qué es lo que está haciendo. Ni siquiera sabe de lo que sus amigos hablan de vez en cuando al referirse a las relaciones sexuales que mantienen.
Con diecinueve años recién cumplidos, Daniel es un adolescente Madrileño de padres franceses.
Y decir «adolescente» realmente se le queda grande, decir «niño» o «renacuajo» sería lo correcto, a pesar de su físico de hombre barbilampiño.
Daniel es un soñador nato, un intenso sensible y un perfecto caballero con algunos arrebatos puntuales de afecto.
Sería de aquellas escasas personas a las que les enseñarías un preservativo y preguntarían para qué sirve ese trozo de plástico pringoso.
Fue educado en un estricto colegio de monjas, el cuál le enseñó a sentirse mal al no poder resistir más su naturaleza y sucumbir a la masturbación. Lloraba sin duda al sentir que había decepcionado a alguien haciendo aquello, sin saber a quién en realidad, pero lo hacía, y sin duda sus amigos se reían de él cuando les exponía su pesado problema, confundiéndole aún más, pues le hacía plantearse si realmente había estado mal hacerlo o no.
A Daniel le intrigan las películas donde apasionados besos captan su atención durante escasos segundos. Soñaba con poder hacer aquello algún día con alguna princesa de cuento que se le cruzase en la vida, pero no quería hacerlo a la vez. No quería por evitar decepcionar a la princesa con su falta de técnica. Su cabeza estaba hecha un lío.
Definitivamente Daniel detesta su vida. Una vida acomodada, donde casi ni le dejaban bañarse por sí mismo, donde no le dejaban mover un dedo para quitar la mesa y donde los empleados lo halagaban falsamente.
Todo esto hará que Daniel huya de esa vida en busca de una propia, dirigida por él. Sin padres ni criados.
¿Cómo crees que le irá?

No hay comentarios :
Publicar un comentario